Menos de 2.5 goles en el segundo tiempo
Acertó¿Por qué?
La idea aguanta mientras el complemento no llegue a tres goles. Austin viene recibiendo un 44% menos que en su base y anota casi ocho de cada diez goles antes del medio tiempo. Philadelphia, enfrente, pierde a dos volantes ofensivos. En contra pesa que remata veintiuna veces por partido, un 27% más de lo suyo. Nuestro modelo lo resume en un 81%.
Riesgo
Philadelphia genera un 48% más de peligro que en su base y le ganó 3-2 al New York City en la liga hace seis días: si el complemento se abre, la línea no entra.



























